Mirador Pico del Ingles

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¡Hola explorador de la laurisilva! Soy tu "Local Insider" de Canaguia.com. Si has decidido adentrarte en el Parque Rural de Anaga, prepárate para llegar al final del camino, literalmente. La carretera TF-114 muere en uno de los puntos más altos y espectaculares del macizo: el Mirador Pico del Inglés. Aquí arriba, la sensación es de estar en el techo de una selva milenaria.

La visión total desde el Mirador Pico del Inglés

Lo que hace especial a este mirador es su capacidad para girar tu cabeza. Al estar situado en una cresta muy estrecha, ofrece una panorámica casi de 360 grados. Hacia el norte, verás los profundos barrancos verdes cayendo hacia el mar y los Roques de Anaga desafiando al Atlántico. Hacia el sur, la vista se abre hacia Santa Cruz y, si el día está despejado, el Teide corona el horizonte.

Es un lugar salvaje. Aquí el viento suele soplar con ganas y la "bruma" (niebla) corre rápido entre los árboles, creando ese ambiente fantasmagórico típico de Anaga. Estar en el Mirador Pico del Inglés es sentir la humedad del bosque en la cara y escuchar el silencio solo roto por el rugido del viento en los acantilados.

Consejos de tu Local Insider

Este es un punto caliente para fotógrafos e instagramers, y aquí tienes mis secretos para aprovecharlo:

  • El famoso "muro cortado": Ojo al dato. La foto viral de Instagram con las paredes de roca llenas de musgo que parecen un túnel de cuento NO es el mirador en sí. Es el antiguo "Camino Viejo al Pico del Inglés", y está a unos 200 metros antes de llegar al parking del mirador. ¡No te lo pases de largo!
  • Chaqueta obligatoria: No importa que en la playa haga calor. Aquí arriba siempre hace "pelete" (frío) y viento. Si subes en camiseta, vas a durar dos minutos fuera del coche.
  • Paciencia con la niebla: Si llegas y no ves nada, espera 10 minutos. En Anaga el tiempo cambia rapidísimo. A veces las nubes se abren de golpe y te regalan una vista celestial.

El Mirador Pico del Inglés es la cima salvaje de Tenerife. Un lugar donde la naturaleza te rodea por los cuatro costados y te hace sentir vivo.

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